Compartir un detalle CAD implica enviar un dibujo que otra persona pueda abrir, leer y relacionar con el proyecto. La revisión final debe comprobar tanto el contenido visible como los archivos y ajustes que lo acompañan. Un DWG que funciona en tu equipo puede depender de recursos que el destinatario no tiene.

Ilustración conceptual generada con IA. La marca de revisión no identifica un defecto técnico real.
Comprueba el nombre, la revisión y el alcance del detalle. Revisa que el archivo que has abierto coincide con el que se incluirá en el envío. Cuando existen varias copias de trabajo, una fecha reciente no garantiza que se trate de la versión acordada.
Anota también las cuestiones pendientes. Una nota como «encuentro por definir» necesita un tratamiento coherente con el estado de la entrega; no debería quedar oculta en una capa apagada mientras el plano parece terminado.
Sigue cada capa o componente desde la vista general hasta las ampliaciones. Comprueba que las llamadas mantienen el mismo nombre y que terminan sobre el elemento correcto. Revisa especialmente los cambios de dirección, donde se acumulan líneas y es fácil perder una continuidad.
Después observa las cotas y sus referencias. Si una dimensión no coincide con la geometría o parece un texto sustituido manualmente, resuelve la discrepancia antes del envío. Esta revisión gráfica no sustituye la comprobación técnica de la solución, pero permite detectar contradicciones internas del documento.
Exporta utilizando la configuración prevista para la entrega. Mira el resultado a tamaño de salida: textos, tramas y líneas pueden comportarse de forma distinta a la vista de trabajo. Comprueba que no quedan llamadas cortadas por el borde de la ventana gráfica ni símbolos fuera de la lámina.
Si el dibujo pierde claridad, revisa la jerarquía de líneas y la escala del detalle. Corrige el origen del problema y vuelve a exportar; evita entregar un PDF distinto del que acabas de revisar.
Comprueba referencias externas, imágenes y tablas de estilos de trazado. Autodesk documenta eTransmit como herramienta para reunir dibujos y archivos de apoyo, pero también advierte de recursos que pueden quedar excluidos por defecto, como determinadas fuentes o referencias descargadas. Revisa la lista del paquete, no solo la confirmación de que se ha creado. Consulta cómo preparar dibujos para su envío.
Incluye únicamente los recursos necesarios y que puedas compartir. Abre una copia del paquete desde una carpeta distinta para detectar rutas que todavía dependan de tu entorno. Esa prueba reduce sorpresas, aunque no reproduce todas las diferencias del equipo del destinatario.
Una nota con el nombre del detalle, su revisión, los archivos incluidos y las observaciones pendientes suele ser suficiente para situar la entrega. Si adjuntas DWG y PDF, indica que corresponden a la misma revisión y compruébalo antes de cerrar el paquete.
Para repetir el proceso, conserva una lista con estas cinco comprobaciones junto a tu biblioteca de bloques DWG. Un procedimiento breve y aplicado a cada envío resulta más útil que una lista extensa que nadie llega a completar.